domingo, 17 de abril de 2011

Aporte del PMBOK y Temática Introductoria



A manera de conclusión respecto a lo que corresponde a éste proceso introductorio denominado precisamente "Introducción a la Administración de Proyectos", y tomando como referencia el párrafo específico, parte integral de mi ensayo publicado, bajo el título "Análisis personal de la práctica de proyectos en comparación con las mejores prácticas propuestas en el PMBOK", en el cual expreso textualmente “…La introducción del concepto de buenas prácticas estipuladas y detalladas en la estructura del PMBOK, me ha permitido comprender hasta ahora la importancia de gestionar los proyectos, y sobre todo dilucidar que existe una metodología y orden lógico que define las correctas aplicaciones e implementaciones en los procesos de desarrollo…”

A modo de aclaración y desarrollando la figura en la que hago alusión a que el PMBOK me ha permitido dilucidar que existe una metodología y orden lógico que define las correctas aplicaciones e implementaciones en los procesos de desarrollo; con lo destacado no hago referencia a que el PMBOK sea una sistematización metodológica definitiva, sino más bien, la herramienta que nos asistirá en la definición adecuada de los parámetros, métodos y procedimientos dirigidos a los términos de una correcta aplicación; convirtiéndose en la guía o compendio básico de orientaciones que nos conducirá hacia un objetivo específico mediante  un  aprendizaje eficaz; explicándonos contenidos y ayudándonos a identificar los mismos, permitiéndonos definir la metodología que se sigue a fin de realizar las acciones propias de una investigación, la cual nos indicará qué hacer y cómo actuar mediante el enfoque que permite observar determinada situación en forma global, sistemática y con cierta disciplina.  

Es decir, El PMBOK no es una metodología; es la guía a partir de la cual formularemos los métodos sobre los procesos y contextos de un proyecto, en función de las áreas de conocimiento específicas para la gestión del mismo, que nos permitirá, primeramente, la obtención de información a partir de la cuantificación de los datos sobre variables, la cual a su vez producirá generalizaciones y datos objetivos; y además, el poder identificar mediante el  registro de fenómenos investigados, la relación entre dichas variables a partir de la observación en contextos estructurales y en diversas situaciones.     
Una vez identificada dicha metodología, para su desarrollo, deberemos de tomar en cuenta, principalmente los resultados que esperamos obtener, quienes son los interesados en conocerlos y la naturaleza misma del proyecto.

Finalmente, considero entonces, que el ser un buen administrador de proyectos se encuentra directamente relacionado con el tener una metodología sólida, apoyada en una serie de procesos adecuados, y desarrollada por un personal calificado, y con la debida experiencia y formación ética, moral y profesional reflejada en cada una de sus actos.

viernes, 15 de abril de 2011

Análisis personal de la práctica de proyectos en comparación con las mejores prácticas propuestas en el PMBOK


Actualmente, en términos de organización, aunque nuestras acciones se encuentren entrelazadas y posean como objetivo una finalidad en común, si bien es cierto, existe una visión y funcionamiento generalizado referente a la Administración de Proyectos, y ésta nos mantiene inmersos en una aplicación aceptable y muchas veces inconsciente de conceptos y formatos gerenciales, pero no definidos como tales, lo cual propicia una debilidad en la figura de organización centralizada en varios grupos de trabajo, y la cual debe ser fortalecida a razón de parámetros de ordenamiento y tipo.

Generalmente nos encontramos un grupo de expertos técnicos desarrollando las labores propias de nuestra área de competencia, al mismo tiempo que debemos de ejercer control sobre proyectos y las diferentes etapas del ciclo de vida, realizar informes y métricas relacionadas con los mismos y programas en general, efectuar y dar seguimiento a tareas propias de grupos específicos, bajo ningún orden, y además hacer frente a un papel de gestores y en muchas ocasiones y casos, sin el conocimiento fundamental de la administración de proyectos.

La introducción del concepto de buenas prácticas estipuladas y detalladas en la estructura del PMBOK, me ha permitido comprender hasta ahora la importancia de gestionar los proyectos, y sobre todo dilucidar que existe una metodología y orden lógico que define las correctas aplicaciones e implementaciones en los procesos de desarrollo.

Elaborar y justificar los términos de alcance, planificar el desarrollo, gestionar los recursos, evaluar y controlar desde un proceso de inicio hasta un proceso de cierre, liderar equipos de trabajo, manejar los riesgos, gestionar términos de calidad, orientarse al logro de los objetivos, dirigir y fortalecer las comunicaciones entre miembros y clientes; son solo parte de una serie de aspectos que además de incorporar en forma empírica o carente de formalismo al desarrollo de un proyecto, antes debemos de conocer, entender e interiorizar su origen hasta su correcta aplicación.

Las mejores prácticas demuestran toda una implementación esclarecida y ligada a un ordenamiento en función de Áreas de Conocimiento, Grupos de Procesos, Ciclo de Vida, Modelos de Referencia, Calidad, Consolidación de Informaciones, Experiencias y Resultados, cuyo desarrollo debe ser captado y canalizado mediante toda una cultura denominada Administración de Proyectos, y para lo cual en general debemos de permitir su evolución.

A partir de este punto, es cuando tomo conciencia, y canalizo mi entendimiento hacia toda esta figura, de manera que puedo percibir la importancia de tomar su implementación inclusive como un proyecto en sí mismo, definiendo el enfoque, el alcance, los plazos y el presupuesto, así como un plan de control de cambios, y tomando como parte del análisis de factibilidad, el diagnóstico del grado de madurez de la organización en la cual estoy involucrado, e identificar aquellos indicadores que me permitan monitorear el progreso de la figura PMO.

Desarrollar los diferentes procesos de gestión de un proyecto específico, basándome en una guía y modelo reconocido a nivel internacional que realmente demuestre y garantice los parámetros e indicadores necesarios para alcanzar el éxito, es una posibilidad fundamentada en una estandarización y homologación de prácticas aceptable que ahorraría muchos esfuerzos, sin embargo, al no haber una cultura generalizada respecto al ordenamiento organizacional enfocado en la planeación, dirección y control de actividades y recursos, con el fin de lograr objetivos en común y no individualizados; dicho modelo no pasa a ser más que un atractivo que podría únicamente moldear nuestra formación y enriquecimiento personal, y no el conducirnos a gozar de los resultados de su aplicación.

Los diferentes y constantes avances, las necesidades y requerimientos  de una población cambiante e implacable en función de su entorno, y muchas otras demandas; en términos generales  incrementarán de manera significativa el flujo de operaciones en cualquier organización, y por ende la exigencia a los diferentes métodos administrativos implementados para cada caso; en donde integrar los procesos, recursos y alcance, será una tarea fundamental, no de una organización, sino de cada individuo que la conforma, y cada uno de los cuales como mínimo, deberá contar con un conocimiento básico y de aplicación en términos de gerencia, pero que éste sea generalizado y contribuya realmente a la acción de un grupo centralizado de trabajo. 

Ing. Juan Diego Jiménez Palma

(Inspirado en una experiencia personal de una organización descentralizada con conocimientos básicos en administración de proyectos pero sin una fiel y ordenada aplicación de los mismos)

domingo, 13 de marzo de 2011

Ensayo "La Carta de La Tierra"


Todo profesional debe poseer pleno conocimiento, completo entendimiento y total convicción de que su responsabilidad ética y moral será mayor que las del simple ciudadano, por la dotación de conocimiento que ha alcanzado y continúa desarrollando.

Aspectos como dignidad se deben valorar y sobre todo enriquecer y fortalecer, y más aun, en función de las decisiones que vayamos a tomar durante este periodo de su vida.

Es cierto, “La humanidad es parte de un vasto universo evolutivo”, “Los patrones dominantes de producción y consumo están causando devastación ambiental, agotamiento de recursos y una extinción masiva de especies”, “Se necesitan cambios fundamentales en nuestros valores, instituciones y formas de vida” y por supuesto “Debemos tomar la decisión de vivir de acuerdo con un sentido de responsabilidad universal, identificándonos entre comunidades”.

No está mal consentir la necesidad y naturaleza del desarrollo, pero debemos tener claro de que no es lícito pretender ignorar las miserias humanas debido a su impacto.

La moralidad y conciencia, su función y aplicación en el medio, no puede  reducirse a la inactividad conformista de fomentar el buen ejemplo, sino que tiene la necesaria responsabilidad de la acción.

El cumplimiento íntegro, completo e intachable de los deberes exige un tributo máximo a los fines esenciales de la profesión. Y el mismo, es exigido por la justicia social.

Un profesional ha de ser un buen especialista, y entender los problemas que encierra su profesión, entregándose sin reservas al trabajo que tiene encomendado, por que éste será responsable de todas sus acciones que le lleven o no a la mala ejecución del mismo.

La Ingeniería Civil, componente organizativo no sólo en lo referente a la construcción, sino también, en el mantenimiento, control y operación de todo proyecto de desarrollo, así como en la planificación de la vida humana en el ambiente diseñado; comprende planes de ordenamiento territorial tales como prevención de desastres, control de tráfico y transporte, manejo de recursos hídricos, servicios públicos, tratamiento de desechos y todas aquellas actividades que garantizan el bienestar de la humanidad que desarrolla su vida sobre las obras civiles construidas y operadas por ingenieros.

Sin embargo, tanto en el pasado como en la actualidad, cualquier proyecto implica inevitablemente algún impacto ambiental sobre el ecosistema, y lo cual no tiene porqué ser analizado de una manera tergiversada y negativa.

Toda actividad humana requiere, en mayor o menor escala, de infraestructuras. Los impactos de éstas, tendrán toda la diversidad de características que se puedan mencionar, pero será muy importante discernir consecuencias en función del momento del ciclo vital de desarrollo de las obras, en el momento en que éstas se producen.

Si bien es cierto, todos los ecosistemas experimentan cambios con independencia de la acción humana. La infraestructura en general, fundamentada en una proyección adecuada, debe llegar a mantener vínculos positivos de compatibilidad con el ecosistema de modo que lo preserve, le de valor añadido como recurso, retrase el deterioro ambiental modificando la tendencia de cambio, o incluso, restaure el sistema originalmente alterando.

Los ingenieros coincidimos quizá equívocamente a contemplar el mundo como una fuente inagotable de materia prima e infinidad de recursos, que a su vez forman parte del inmenso escenario al servicio de nuestras craciones y representaciones. De ahí, si se quisiera perfectamente cabría incluso un concepto de amor y odio entre las figuras, y fundamentalmente en el punto de interacción de ambas.

No se trata de salir a la defensa de las acciones del ser humano en relación a efectos negativos ocasionados a nuestro ecosistema a razón de una naturaleza evolutiva que contempla el ejercer cotidiano de la ingeniería civil, con la premisa de que se nos permita actuar por encima de todo de manera inconsciente e irresponsable, pero la negación total de dicho proceso evolutivo y por ende dichas actuaciones, puede resultar totalmente negativo y contrario a la conservación del medio, ya que el hombre es también una especie biológica que forma parte del ecosistema.

En esta sociedad de consumo e incomprensión ecológica, donde el respeto y cuidado a la comunidad de la vida se debilita, comprometiendo significativamente en consecuencia la integridad de nuestro medio; las actuaciones del hombre, como integrante del mismo, deben de tener un dinamismo y accionar positivo, mediante los cuales se sepa identificar la diversidad del impacto, tanto en  tipología como en magnitud y consecuencias, de tal manera que se permita establecer un balance entre la naturaleza existente, cuando ésta pueda resultar afectada por las obras que se proyectan, y las que se presuman en el futuro, e incluya los efectos de las medidas correctivas cuando corresponda.

El ingeniero civil debe ser respetuoso de este ordenamiento, y no lo debe entender como la consecuencia obligada del respeto a la ley y por el temor a los castigos que ella impone a los responsables de errores que deriven en daños, omisiones y desacatos; sino que debe centrarse en el principio de normas éticas y morales, actuar con confianza en los valores esenciales del individuo, respeto a las personas y sus derechos individuales, comprensión amplia de la sociedad y sus potenciales, reconocimiento de sus deberes y responsabilidades, protección su entorno y ante todo conciencia; en fin, aspectos que deben ser entendidos como la forma lógica de actuar de un experto y que en definitiva son los que previenen los errores y la negligencia en el ejercicio de la profesión.

La ingeniería, el urbanismo y el ordenamiento territorial son consecuencia de las demandas sociales y de la organización social, económico y política de la Sociedad Humana, por lo que cada una de ellas igualmente debe contribuir al Desarrollo Sostenible, en un ambito local, nacional, y siempre, bajo una dependencia mundial; para crear una sociedad global sostenible fundada en el respeto hacia la naturaleza, los derechos humanos, universales, la justicia económica y una cultura de paz.

Ventajas y Desaventajas de la Educación Virtual


De manera introductoria y citando los encabezados de las lecturas asignadas, el  aprender a lo largo de la vida con base en  las nuevas tecnologías, en forma constante y sin discontinuidad, en donde las denominadas “Tecnologías de la Información y Comunicación” y su influencia en los procesos de aprendizaje, nos invitan a adquirir los Instrumentos de la comprensión, prevaleciendo la figura de influir en el entorno, vivir y ser personas; desde luego son sin más, hoy por hoy, aspectos fundamentales de un proceso de aprendizaje y sobre todo la base del desarrollo interpersonal en función del entorno y su comportamiento.

Es palpable la existencia de aportes y avances significativos en el ámbito de la educación que se ha desarrollado y en la cual nos encontramos inmersos actualmente. Sin embargo, los elementos teóricos  que podemos definir como conocimiento y un mediador en carácter de conocedor que disemine los mismos  en presencia de esta evolución continua de los entornos tecnológicos, económicos y sociales, precisan en forma definitiva de una actualización permanente y hacer del  “saber” parte de una cotidianeidad interminable en constante crecimiento, y  por tanto, qué mejor que fomentar y fortalecer una relación profesor, tecnología y alumno en una interacción y retroalimentación real, específica y centralizada.

Aproximaciones pedagógicas que permiten caracterizar este proceso educativo, generan por supuesto una nueva condición de instruir, sin embargo, destaco, que acepto y estoy totalmente receptivo a los beneficios de los aspectos anteriormente mencionados como fuente interminable de enriquecimiento, pero, de qué manera  nos aseguramos que en este extenso y complejo mundo virtual y medio de interacción del que somos partícipes, no corramos el riesgo de manejar e incluso aplicar una imprecisión de la información que se trasmite y la cual obtenemos día con día.

En términos generales, el si es conveniente o no la educación virtual, me parece un tema quizá prematuramente complejo como para encasillar o tratar de definirlo mediante un enfoque específico de bueno o malo; si miramos a nuestro alrededor siempre existirán pros y contras de cualquier aspecto que defina nuestras vidas. Si bien es cierto, la temática que  constituye esta modalidad definitivamente forma parte integral del desarrollo, y considero que serán diversas las opiniones y apreciaciones y por ende la aprobación o no de la misma; pero debe existir la certeza de que el tema será catalogado como una moda inducida por el consumismo y revolución tecnológica, o bien, una de las mejores alternativas de obtener información.
Personalmente he tenido la oportunidad de cursar un par de asignaturas en modalidad virtual y así como me he sentido enteramente satisfecho con el proceso en función del grado y fortalecimiento de la responsabilidad, dedicación y atención, no he dejado de tener mis disgustos y apatía hacia el medio en el cual se desarrolla el plan a seguir.
En cuanto a ventajas considero que es palpable el trato personalizado entre el profesor, estudiantes y compañeros, se pueden efectuar participaciones en forma mediata, existe una gran flexibilidad de horario, lo cual es muy importante, nosotros como estudiantes tenemos un papel más activo donde no sólo nos limitamos a recibir información, se puede dar seguimiento de una manera más fluida al ritmo de trabajo marcado por el profesor y compañeros, y todos los involucrados tenemos acceso directo a la información y a la enseñanza.  

Sin embargo, debemos ser realistas, y por tanto saber y entender, que, en donde existen ventajas, existirán de igual forma desventajas; y a pesar del gran potencial que puede ofrecer un curso virtual,  no poder simplemente ignorar las consecuencias que se podrán generar debido al mal uso que se le dé a la herramienta.

Considero que la educación virtual es una muy buena opción en el ámbito del aprendizaje, sin embargo, definitivamente puede no ser apropiado pensar en el remplazo de lo que corresponde a educación tradicional.  

 No todos contamos con una computadora y acceso a internet. 

Presentación


Soy Ingeniero Civil, y ejerzo mi profesión principalmente desarrollando proyectos varios de carácter personal e Institucional; desempeñándome en el ámbito del campo, diseño, dibujo, construcción, presupuesto y administración, en función de métodos y procesos de avalúos, levantamiento, alineamientos, inventarios de necesidades, fiscalización, obras de construcción civil, sistemas de drenaje, construcción de caminos, concreto reforzado, acero, sistemas prefabricados, puentes, procesos de contratación administrativa, elaboración de especificaciones técnicas, revisión de ofertas, y complementos a las anteriores.

Si bien es cierto, la ingeniería civil, además de ser la rama de la ingeniería que aplica los conocimientos de la física, química, cálculo y geología, acompañados del uso de herramientas científicas y tecnológicas para fomentar el juicio de desarrollar formas eficientes de utilizar los materiales en función del entorno y en beneficio de la humanidad y del ambiente; posee un fuerte componente organizativo no sólo en lo referente a la construcción, sino también, al mantenimiento, control y operación de todo proyecto de desarrollo.

Busco en el programa de maestría, el enriquecimiento profesional y personal que me permita fortalecer los conocimientos adquiridos, y determinar de esa manera, un enfoque y aplicabilidad de los mismos en el enfrentamiento a un entorno corporativo y con una visión internacional.